ALEJANDRO MATA: “JAMÁS ME HE IDO DEL DISTRITO, AQUÍ NACÍ Y AQUÍ QUIERO MORIR”
- emilianorb
- 18 jun 2025
- 4 Min. de lectura
Una conversación con el diputado del distrito 10 de Gómez Palacio sobre convicciones, territorio, aspiraciones y futuro político
Por: Rigo Emiliano Flores Martín

Alejandro Mata es uno de esos políticos que dice sin rodeos que su vocación viene “desde antes de nacer”. No es una frase hecha: “Mi padre fue rojillo, fue rojo”, recuerda con una sonrisa que mezcla memoria y orgullo. “Desde muy pequeños tuvimos la influencia de la literatura, pero también del hogar. Siempre nos formaron preocupándonos por los que menos tenían, por los olvidados”. Así se define como alguien de izquierda, “siempre rebelde, siempre progresista”, y asegura que su paso por el Congreso local de Durango ha estado marcado por esa misma convicción.
La función de un diputado se basa en legislar, es decir, crear o modificar las leyes. Para ello se reúnen continuamente para discutir las leyes que rigen a nuestro país y hacer cambios que las adecuen al tiempo en que se vive; también se reúnen para crear nuevas leyes y resolver problemas que no habían surgido con anterioridad. Los diputados se encargan de escuchar las necesidades de los ciudadanos, para luego llevarlas al centro de la vida pública, también tiene la encomienda de asignar el presupuesto de egresos de la Federación, la designación de funcionarios del INE, la legislación, modificación y derogación de artículos en la constitución.
El distrito 10, del cual es diputado el entrevistado, comprende las siguientes colonias y fraccionamientos: Miguel de la Madrid Hurtado, Las Lagartijas, Bosque Real, El Triunfo, El Fénix, Las Huertas, Villa Las Misiones, Veredas de Santa Rita, Filadelfia, San Ángel, El Refugio, Aquiles Serdán, Los Cedros, 7 de noviembre, Residencial El Campanario II, El Centenario, Loma Real y Emiliano Zapata.
Más que levantar la mano
Consciente del escepticismo que rodea al quehacer legislativo, Mata rechaza categóricamente la idea de que su papel se limite a votar sin cuestionamientos. “Seguramente habrá muchos que solo levantan la mano. Yo, jamás”, afirma. “En el Congreso todos saben de mi desempeño en tribuna y en comisiones, especialmente cuando se trata de temas que afectan a Gómez Palacio”. Ahí, dice, es cuando saca el coraje y la valentía que lo caracterizan.
Su trabajo no se limita al recinto legislativo. Para él, el verdadero éxito se mide en la calle, en el contacto con la gente. “En el rostro de una persona que recibió un apoyo ortopédico, en una colonia que por fin tuvo acceso a servicios básicos. Eso es lo que realmente vale”.
Presente, y muy presente
A diferencia de muchos representantes que pierden conexión con su distrito tras ganar una elección, Mata insiste: “Jamás me he ido. Desde que terminó la campaña —donde, por cierto, logramos el mayor porcentaje de votos— he estado presente en el territorio. Visitamos colonias, fraccionamientos, comunidades. No solo en el distrito, sino en todo Gómez Palacio”. Y aunque admite que aún hay zonas donde falta mayor presencia, asegura que “estamos muy al pendiente”.
Vive dentro del distrito 10. No es una formalidad: es una elección de vida. “Aquí nací, aquí me formé y aquí quiero morir”, repite con fuerza. Su cotidianidad como legislador incluye visitas semanales a diversas zonas, como El Dorado, Felipe Ángeles y el ejido El Vergel, donde no solo escucha, sino gestiona y entrega resultados. “Mínimo una vez por semana, y en muchas ocasiones más seguido”.
Entre las zonas que identifica como más vulnerables están El Consuelo, Miravalle y otras colonias periféricas. “Ahí hemos entregado apoyos, pero sobre todo hemos estado presentes, escuchando de frente”.
Voces diversas, respeto y diferencias
Alejandro Mata no evade los contrastes políticos. Reconoce que el Congreso de Durango aún tiene mucho que avanzar en equidad de representación territorial. “No todos los distritos se escuchan por igual, y los que representamos zonas históricamente olvidadas tenemos que alzar más la voz. Yo lo he hecho y lo seguiré haciendo”.
Su relación con otros diputados —incluso los de oposición— es de respeto. “La pluralidad es necesaria. No estoy para pelear, sino para representar”. Dentro de Morena, también ha tenido desacuerdos. “Y está bien. Coincidir no significa obedecer. En el partido hay que escucharnos, debatir y avanzar”.
¿Una aspiración mayor?
Sobre el proceso electoral de 2025 y una posible candidatura a la alcaldía de Gómez Palacio, Mata no lo niega, pero tampoco lo precipita. “Mi esfuerzo está en ayudar a la ciudadanía. Ya habrá oportunidad de que nos mencionen en las encuestas. Vamos a estar donde el movimiento y el pueblo nos necesiten”.
Se respalda en una trayectoria de más de 25 años recorriendo todos los rincones del municipio, y asegura tener “la capacidad y el talento para construir una gran alianza”, no solo con los actores de su movimiento, sino con todas las fuerzas que quieren transformar Gómez Palacio.
Aclara que, de llegar a la presidencia municipal, no habrá lugar para familiares en la nómina ni para funcionarios de escritorio traídos de la capital del estado. “Ese sería un compromiso firme. Ningún familiar ocupará cargos relevantes, y quienes estén en la administración deben ser de Gómez Palacio, vivir en Gómez Palacio y amar a Gómez Palacio”.
Sobre otras figuras locales como Marina Vitela o Betzabé Martínez, Mata es claro: “Les tengo respeto. Son compañeras del movimiento, pero no somos lo mismo. Nos formamos distinto y vemos los problemas desde enfoques distintos. Eso también es válido”.
Compromisos claros
¿Y qué les dice a quienes todavía esperan resultados? “Mi compromiso es seguir en la calle, sin escritorio de por medio. Mientras tenga la oportunidad de representarlos, nunca les voy a fallar. No soy de los que solo aparecen en campaña. Yo nací en este pueblo, y por este pueblo seguiré luchando”.






Comentarios